Para mejorar la vida de las pieles sensibles.

Lesiones en la piel: cuando la barrera cutánea se debilita

1.8-A-la-lumière-de-la-science-#1_illu-1
Una piel deteriorada sufre de una barrera cutánea dañada. Estas lesiones pueden tener tres fuentes:
  • La piel aparece alterada por irritantes externos como el frío y la sequedad, o dañada por traumas ocasionales. Este es normalmente el caso de quemaduras, cortes, rasguños y picaduras de insectos. Este problema puede afectar a toda la población.
  • La piel es constitucionalmente débil. Este es el caso del 20% de las personas. Esta fragilidad causa grietas en las manos y los labios, parches secos, boqueras o queilitis.
  • Por último, las lesiones pueden ser causadas por un procedimiento dermatológico como la extracción de una verruga, crioterapia, cirugía menor, el tratamiento con láser, peeling o procedimientos cosméticos. Estas lesiones representan alrededor del 15% del trabajo de dermatólogos.

Identificando la gravedad de la lesión

1.8 A la lumière de la science #1_illu 2
Las lesiones cutáneas incluyen dos diferentes tipos de heridas:
  • Heridas epidérmicas: no alcanzó la dermis y la lesión no sangra.
  • Héridas dérmicas: alcanzó la dermis y la herida sangra.
Estas heridas pueden ser:
  • agudas, creando una abertura en la superficie de la piel: lesiones por frío, quemaduras, cirugía o incluso un peeling.
  • crónicas con deficiencias reiteradas en la epidermis. Este es el caso de las úlceras de pierna, úlceras por decúbito y las grietas.
Dependiendo de su gravedad, estas lesiones pueden adoptar la forma de una costra, erosión, grieta, ulceración o incluso atrofia.
Cuando la barrera de la piel está dañada de esta manera, la piel se vuelve más sensible a los ataques externos. Esto puede dar lugar a picor, que puede ser agravado por el rascado. Por tanto, es importante reparar y curar la epidermis cuanto antes.