Para mejorar la vida de las pieles sensibles.

Manteniendo un equilibrio delicado

Resultado de una mezcla de agua de lluvia, que se filtra lentamente a través de la Tierra, con aguas profundas muy antiguas (de aproximadamente 1.700 años de antigüedad), el agua termal de La Roche-Posay se sitúa a parte debido a su excepcional equilibrio de minerales y elementos traza.

Mantener este equilibrio delicado es fundamental para conservar las propiedades curativas del agua termal.

Nuestros compromisos

Poseemos toda la tierra de donde nace el manantial

Esto nos permite asegurar que el agua termal está bien protegida y de manera contínua desde la tierra de donde emerge hasta que se añade a los productos.

Controlamos las actividades que se llevan a cabo en los terrenos que rodean el manantial.

Las instrucciones específicas que se dan evitan que las actividades humanas o de cultivo contaminen el agua termal en su paso desde los puntos donde nace el manantial.

Comprobamos de manera contínua la calidad del agua

Se realizan con regularidad evaluaciones microbiológicas en el agua termal para comprobar su equilibrio y pureza.